Seguimos siendo niños
No se han puesto a pensar que, al final de cuentas, cada uno de nosotros seguimos siendo los mismos niños temerosos que cuando teníamos ocho años o diez. Con base en este pensamiento, lleno de emociones frustradas, quise grabar este pequeño mensaje. Espero lo disfruten y me lo hagan saber en sus comentarios. ¡Saludos!